Viaje a San Juan y La Rioja - 2da Parte

La inmensidad de Parque Talampaya

Nota y fotos: Georgina Gentile geogentile@yahoo.com


Lea la 1era.parte de esta nota

Salimos casi de noche. El destino: La Rioja al Parque Talampaya.

A penas llegamos nos subieron a un micro con un grupo de jubilados!!!, pero tenían buena onda y no tardaron en apodarnos ¨las 3 flores de Parque Talampaya ¨!!!

Este parque es bastante mas grande que el otro, tiene 215 mil hectáreas; pero se realiza un corto trayecto de cuatro paradas.

El recorrido se hace por el cause seco del río encerrado por un gigantesco paredón rojizo de 150 metros de altura y millones de años!!!! Parece ser que es el único cañón del mundo que se transita por la base, los otros se recorren por la cima.

La primer parada es la entrada al cañón y ahí nos mostraron varios geroglifos (grabados en piedras) que datan de 3 mil años de antigüedad. La segunda se llama Jardín botánico y, no es muy difícil imaginar de que se trata. Lo insólito es que este jardín de algarrobos creció en medio de una región completamente árida. Allí las paredes son cóncavas como si fueran un gran tobogán vertical.


Nuestro guía, Sergio Torres de León un riojano moreno, joven con humor rápido y ácido, nos hizo hacer una prueba de sonido. Si uno grita una palabra, el eco responde segundos mas tarde 3 veces!!!!

La excursión siguió hasta la conocida Catedral Gótica. Un lugar imponente, único, maravilloso. Las inmensas paredes eran picos redondos de diferentes alturas y tonos que dibujan una perfecta Catedral!!. La última atracción es el Monje, que parece custodiar el cerro Famatina. Las figuras son muchas y todas impresionantes, pero lo que sorprende es el conjunto total del parque con sus dimensiones, la variedad de colores y el agradable clima. De todo tenemos fotos, casi 200. En todos lados filmamos, pero no de todo tenemos imágenes, porque por error grabamos encima y solo nos quedó registrado el último día del viaje. De esto nos dimos cuenta en el aeropuerto. Un bajón.

Al mediodía subimos nuevamente al auto conducido por Raúl y tomamos la legendaria ruta 40 para regresar a San Juan Capital y de ahí tomar el avión a Buenos Aires. El viaje fue largo pero no parábamos de asombrarnos del paisaje. Conocimos otros pueblos como Villa Unión; Valdecito de solo 50 habitantes y su escuela con 5 alumnos y Jachal uno de los lugares mas lindos.


Subimos por un camino serpenteante, de ripio y las montañas áridas de tonos rojizos y beige nos venían acompañando hacia ya un largo rato. De pronto, como por arte de magia, frente a nosotras, un oasis con verdes plantaciones, árboles amarillos, un río azul y animales pastando!!! Al llegar al final del camino nos esperaba un mirador y pudimos deleitarnos con una vista única de lo que es La Cuesta de Huaco. Paramos a sacar fotos y filmar. A los pocos kilómetros atravesamos el único túnel que tiene la ruta 40 en sus mas de 5 mil kilómetros que atraviesa el país de punta a punta; al pasarlo está el Dique los Cauquenes.


Una de las paredes de Parque Talampaya

Cuesta de Huaco

Dique Cauquenes

Se acercaba el final. Como nos sobraba un poco de tiempo Raúl se ofreció a llevarnos a otro Dique, el Ullum a solo 34 kilómetros de la capital Sanjuanina. En el dique se practican deportes náuticos y en el cerro que lo rodea se hace motocross y parapente. El lugar tiene todo la onda!! Ahí queremos volver.

Llegamos temprano al aeropuerto, cansadas, sucias, mas unidas que antes, felices pero sin vino ni productos regionales para regalar y sin filmación de los primeros días. Sin embargo la única mala suerte fue la demora del vuelo, claro que compensó que volamos en Business Class.