Argentavis

       
Argentavis

El Dr. Kenneth E. Campbell parado frente a una copia del Argentavis en el Museo de Historia Natural en Los Angeles.

Envergadura de alas: 6.5 a 8 m

Longitud: 3.5 m

Altura: 2 m

Peso: 65-100 kg

Un hallazgo fuera de lo común fue realizado, en el año 1979, en sedimentos de Edad Huayqueriense, por los doctores Rosendo Pascual y Eduardo Tonni de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata, en las cercanías de las Salinas Grandes de la población de Hidalgo, Provincia de La Pampa, Argentina.


En sedimentos que oscilan entre 8 y 6 millones de años antes del presente hallaron algo inusual. Se trataba de una enorme ave hasta entonces desconocida la cual bautizaron Argentavis Magnificens.

En vida, las alas, tenían envergadura de unos 8 metros, del pico a la cola tenia 3,5 metros y unos 2 metros de altura. Las plumas mas largas pudieron tener 1,5 metros de longitud, con un ancho de 20 centímetros. Su peso esta calculado entre 80 y 100 Kilogramos.

Por su tamaño, seguro que fue un ave planeadora, limitando el aleteo al carreteo y posterior despegue, aprovechando las fuertes corrientes térmicas para su majestuoso vuelo que provenían del océano Pacifico, antes de que las cordilleras llegaran a las alturas que presentan en la actualidad.

Por lo tanto, Argentavis Magnificens resulta ser hasta el momento el ave voladora de mayor tamaño del mundo, emparentada con el cóndor viviente, que tiene una amplia distribución geográfica en Sudamérica.

Fue estudiada por Kenneth Campbell y Eduardo Tonni en 1980.

Se estima que por el tamaño del ave no era capaz de levantar vuelo mediante el aleteo, ni tampoco existían condiciones erógenas como para permitirles arrojarse desde alturas. Pero probablemente utilizaras los fuertes vientos cálidos y ascendentes provenientes del pacífico, ya que la cordillera de los andes no poseía las alturas actuales, corriendo en contra viento a unos 40 km/h.

Respecto a su reproducción se concluyó que ponía un solo huevo cada dos años, de 1.052 gramos, incubándolo por 64 días. Una vez eclosionados los pichones permanecerían en el nido unos 230 días y 190 más alrededor de él. Así mismo la tasa de mortalidad anual era inferior al 1,9 %, por lo que tomando en cuenta estos datos y el tamaño del área necesaria por ejemplar para sobrevivir se está en presencia de un animal de pocos ejemplares de vida longeva distribuidos por un territorio inmenso. Un tipo de evolución asombrosa y muy rara.

El Argentavis se suma a otros gigantes que poblaron el territorio argentino. Entre ello el dinosaurio más grande del mundo, el Argentinosaurus Huinculensis, y el dinosaurio carnívoro más grande jamas encontrado, el Giganotosaurus Carolinii.

Fuentes:

Sergio F. Vizcaíno es investigador del CONICET, Depto. Paleontología de Vertebrados, Museo de la Plata, Argentina.

Paul Palmquist es Profesor Titular de Paleontología en la Universidad de Málaga.

Richar A. Fariña es Profesor Adjunto de Paleontología, Depto. Paleontología, Universidad de la República, Montevideo (Uruguay).