Cuidado con el puma!
Cuesta de Huaco
Dique Cauquenes
Valle de la Luna - El Monje
Valle de la Luna - El Submarino
La inmensidad de Talampaya
Una de las paredes de Talampaya
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Georgina Gentile nos cuenta y nos muestra en fotos su experiencia en las hermosas provincias cuyanas de La Rioja y San Juan.
Aca podes leer la primera parte de esta nota
Nos sorprendió llegar y ver que el santuario era un complejo de 12 capillas ubicadas al pie del cerro donde fueron encontrados sus restos. Uno puede visitar entonces la capilla de las novias, de los camioneros, de los militares, del circo, etc. Todas repletas de flores, fotos, placas con inscripciones, velas, botellas de agua y todo tipo de ofrendas. El santuario principal tiene una imagen tamaño natural de ella recostada con su hijo prendido del pecho. Hasta allí se llega subiendo una larga escalinata con columnas recubiertas de chapas de automóviles de aquellas personas que pudieron comprarlo gracias a los rezos a la difunta. La gente no solo pide deseos o reza, muchos van a agradecer por el milagro concedido. Así están expuestos en un sala varios objetos como por ejemplo: un auto, una moto, trenzas de cabello, unos zapatos y una cartera dorada de Nélida Lobato, los guantes de Monzón, una camiseta firmada por Maradona, las zapatillas Nike de un maratonista profesional!!! etc.
Es fuerte estar ahí. Uno no puede dejar de imaginar y pensar en las miles y millones de historias de vida que hay detrás de cada ofrenda. Es emotivo, es grande y a la vez es bizarro. Uno siente la fe que la Deolinda despierta.
Con el corazón latiendo subimos a la partner y continuamos viaje. Faltaban varios kilómetros y lugares por conocer. Pasamos por Marayes, Chucuma, y Las Tumanas, pueblos pequeños con casas de adobe y gente humilde.
A un costado de la carretera, una nena de no mas de 9 años nos hacia señas, cuando paramos nos pidió moneditas y agua. Le dimos lo que pedía y un alfajor. Sus ojos negros se abrieron. Como era de esperar segundos mas tarde salieron a su encuentro otros hermanitos y todos se sentaron en la ruta a comer. No olvidaré aquella expresión en su cara.
Llegamos a tiempo a Valle Fértil. Pasamos por el hotel solo unos minutos para dejar el equipaje y continuamos para el Parque Nacional Ischigualasto, mas conocido como el Valle de La Luna.
Este Parque se creó en el año 1971 y en el 2000 fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad; tiene 63 mil hectáreas pero turisticamente solo se recorren 40 kilómetros. Fue allí donde se encontró el dinosaurio mas antiguo del mundo !!
El circuito turístico tiene diferentes paradas donde uno ve rocas de extrañas formas. Pasamos por El Gusano; La Cancha de Bochas; el Valle Pintado; El Submarino que es tal vez la imagen mas difundida; El Hongo y la Lobería.
Las rocas forman figuras que hacen a uno volar la imaginación. Lo mas curioso es que las piedras en la base y arriba son mas anchas que en el medio, creando la sensación que se van a caer en cualquier momento.
Estas raras formas se deben a la erosión eólica. El viento (algo constante en la zona) golpea en 4 cerros: el Morado, el Plateado, el Colorado y el Submarino, entonces corre de manera circular y eso provoca el desgaste de las piedras con formas redondas. Increíble!!!!
También visitamos el lugar donde Pink Floyd iba a hacer el recital y donde Tato Bores condujo su último programa televisivo.
Ansiosas de recorrer todo el Parque, Freddy otro nuevo guía nos llevó a un trekking hasta la cima del Cerro Morado que se lo conoce como Indio Acostado. Aproximadamente nos llevó tres horas. Se suponía que veríamos cóndores pero lo único que vimos fueron dos vizcachas. La vista desde arriba es imponente.
Bajamos mas felices de lo que subimos y algo mas cansadas pero con el alma llena de buenas sensaciones. Difícil explicar lo que pasa dentro de uno cuando se encuentra en este lugar tan exótico.
Una vez mas con el corazón latiendo, aunque esta vez por otras razones, subimos a la camioneta para irnos al hotel. Otro día había terminado.
Domingo. Ultimo día.
Salimos casi de noche. El destino: La Rioja al Parque Nacional Talampaya.
A penas llegamos nos subieron a un micro con un grupo de jubilados!!!, pero tenían buena onda y no tardaron en apodarnos ¨ las 3 flores de Talampaya ¨!!!
Este parque es bastante mas grande que el otro, tiene 215 mil hectáreas; pero se realiza un corto trayecto de cuatro paradas.
El recorrido se hace por el cause seco del río encerrado por un gigantesco paredón rojizo de 150 metros de altura y millones de años!!!! Parece ser que es el único cañón del mundo que se transita por la base, los otros se recorren por la cima.
La primer parada es la entrada al cañón y ahí nos mostraron varios geroglifos (grabados en piedras) que datan de 3 mil años de antigüedad. La segunda se llama Jardín botánico y, no es muy difícil imaginar de que se trata. Lo insólito es que este jardín de algarrobos creció en medio de una región completamente árida. Allí las paredes son cóncavas como si fueran un gran tobogán vertical.
Nuestro guía, Sergio Torres de León un riojano moreno, joven con humor rápido y ácido, nos hizo hacer una prueba de sonido. Si uno grita una palabra, el eco responde segundos mas tarde 3 veces!!!!
La excursión siguió hasta la conocida Catedral Gótica. Un lugar imponente, único, maravilloso. Las inmensas paredes eran picos redondos de diferentes alturas y tonos que dibujan una perfecta Catedral!!. La última atracción es el Monje, que parece custodiar el cerro Famatina. Las figuras son muchas y todas impresionantes, pero lo que sorprende es el conjunto total del parque con sus dimensiones, la variedad de colores y el agradable clima.
De todo tenemos fotos, casi 200. En todos lados filmamos, pero no de todo tenemos imágenes, porque por error grabamos encima y solo nos quedó registrado el último día del viaje. De esto nos dimos cuenta en el aeropuerto. Un bajón.
Al mediodía subimos nuevamente al auto conducido por Raúl y tomamos la legendaria ruta 40 para regresar a San Juan Capital y de ahí tomar el avión a Buenos Aires.
El viaje fue largo pero no parábamos de asombrarnos del paisaje. Conocimos otros pueblos como Villa Unión; Valdecito de solo 50 habitantes y su escuela con 5 alumnos y Jachal uno de los lugares mas lindos.
Subimos por un camino serpenteante, de ripio y las montañas áridas de tonos rojizos y beige nos venían acompañando hacia ya un largo rato. De pronto, como por arte de magia, frente a nosotras, un oasis con verdes plantaciones, árboles amarillos, un río azul y animales pastando!!! Al llegar al final del camino nos esperaba un mirador y pudimos deleitarnos con una vista única de lo que es La Cuesta de Huaco. Paramos a sacar fotos y filmar. A los pocos kilómetros atravesamos el único túnel que tiene la ruta 40 en sus mas de 5 mil kilómetros que atraviesa el país de punta a punta; al pasarlo está el Dique los Cauquenes.
Se acercaba el final. Como nos sobraba un poco de tiempo Raúl se ofreció a llevarnos a otro Dique, el Ullum a solo 34 kilómetros de la capital Sanjuanina. En el dique se practican deportes náuticos y en el cerro que lo rodea se hace motocross y parapente. El lugar tiene todo la onda!! Ahí queremos volver.
Llegamos temprano al aeropuerto, cansadas, sucias, mas unidas que antes, felices pero sin vino ni productos regionales para regalar y sin filmación de los primeros días. Sin embargo la única mala suerte fue la demora del vuelo, claro que compensó que volamos en Business Class.
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