Fauna: carayá o mono aullador, yacaré, guazunchos, urracas paraguayas y moradas, el ipacaá, carpintero lomo blanco.
Dentro del Parque Nacional Chaco se pueden distinguir distintos ambientes tales
como montes, sabana con palma blanca, y esteros y lagunas.
El monte está
integrado por árboles que llegan a alcanzar los 15 metros de altura como
el quebracho colorado chaqueño, el espina corona con notables púas ramificadas en
su tronco, el guayacán de colorida corteza y el lapacho, árbol nativo de gran valor
ornamental por la profusión de su floración a fines del invierno.
También son frecuentes los algarrobos y el guayaibí. El estrato inferior del bosque está
cubierto por chaguares, bromeliáceas de coloridas inflorescencias y fuertes
espinas en el borde sus hojas, característica esta última que torna casi impenetrables
los montes del área.
Sobre el río Negro, que atraviesa la parte noreste del Parque,
se aprecian sectores muy densos de estos bosques. Por su parte, la zona noroeste tiene
una muestra de montes con los dos quebrachos colorados: el chaqueño y el santiagueño que
tiene aquí parte de su límite este de distribución. Ambos se diferencian fácilmente por
sus hojas: el primero las tiene simples mientras que el segundo compuestas.
La fauna reúne varios componentes bastante confiados.
Por ejemplo en la zona del campamento es posible observar
urracas paraguayas y moradas, el ipacaá, el carpintero lomo blanco
de notables cabeza y copete rojos, y a la noche varias lechuzas y
atajacaminos e incluso el urutaú. En los montes aledaños son frecuentes
los guazunchos y el carayá o mono aullador, detectándose habitualmente la
presencia de este último tras las fuertes y particulares vocalizaciones que
realiza desde el interior del monte.
El carpintero blanco y el aguilucho colorado son dos aves habituales en los palmares. Los pastizales que cubren el
estrato inferior de esta formación son el hábitat para una multitud de insectos,
entre los cuales se destacan varias langostas y algún mamboretá, ambos de tonos
verdes y pajizos muy bien camuflados con su entorno.
En las Lagunas Panza de Cabra, Yacaré y Carpincho se puede apreciar la rica avifauna que las habita.
Son factibles de observar allí los biguáes, secando su plumaje al sol posados
en lo alto de ramas, la pollona negra, el gallito de agua, el chajá y varias garzas
como el hocó colorado.
Las rapaces comunes cerca del agua son el caracolero y el
aguilucho pampa, el cual emite un típico reclamo desde su percha. Durante el verano,
los ambientes acuáticos reúnen una sorprendente variedad de ranas, entre las cuales
se encuentran especies trepadoras que poseen en las yemas de sus dedos extensiones
circulares a modo de ventosas.