LA COSTA PATAGONICA EN BICICLETA
Mapa Recorrido Rio Negro
Recorrido en bicicleta Bariloche - El Cóndor.

 
Camino a Sierra Colorada - Ruta 23

 
Puente en Nahuel Niyeu - Ruta 23

 
Playa Las Grutas

 
Cuero de chancho jabalí - Ruta 52

 
Ruta 52

 
Pozo Salado - Camino de la Costa

 
Pozo Salado - Camino de la Costa

 
Pan hecho en horno de barro en Pozo Salado

 
Peludo, también llamado "piche", asado al horno de barro

 
Bahía Creek - Camino de la Costa

 
Bahía de Rosas - Camino de la Costa

 
La Lobería - Camino de la Costa

 
El Espigón - Camino de la Costa

 
Texto: Cristian Savor.
Fotos: Cristian Savor
E-mail: cristiansavor@gmail.com

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Cristian Savor, un amante del turismo en bicicleta, recorrio la estepa Patagónica a través de la provincia de Río Negro. Desde San Carlos de Bariloche hasta el Balneario El Cóndor.

En la mañana, bien temprano y sin viento, me despedí de Los Menucos, con rumbo a Sierra Colorada, donde llegué a media mañana me acerque a una panadería y luego fui a desayunar en las puertas de la comisaría, donde antes dejé mis datos (habitualmente hago esto, porque si en el caso me llegara a pasar algo, la policía ya sabría entre que pueblos quedé y podría ubicarme con mayor facilidad), mas tarde fui a almorzar. En este tramo, kilómetros antes de llegar al pueblo, me pasó en la ruta una camioneta Toyota a todo lo que daba, aproximadamente 7 kilómetros adelante la camioneta se quedó, resultó ser que reventaron una cubierta, les ofrecí ayuda, y como no necesitaban nada, seguí y llegue antes que ellos, al mediodía fui a almorzar y justo en el mismo lugar estaba la señora que manejaba la camioneta, nos quedamos charlando sobre la zona, rutas alternativas y el estado de las mismas, esta gente es dueña de campos muy importantes de la zona. Principalmente en estos campos hay corderos, chivos, y también se vende muy bien la lana de guanaco (cotizada 350 pesos el kilo), en la ruta me cruzaron muchos guanacos, corderos y charitos (crías de ñandúes), la razón es que en la zona no hay alambrados, por lo que los animales se cruzan libremente, los caballos son de quedarse mas alejados y cuando uno se acerca, rápidamente se alejan y mantienen la distancia. Luego de almorzar, me quedé a descansar ya que siempre evito pedalear bajo el sol (entre las 12 y 17 hs.).

Aproximadamente a las 17 hs. salí con rumbo a Ministro Ramos Mexía, a pesar de la hora el sol estaba bastante fuerte y el camino estaba bastante suelto por lo que había que hacer mas fuerza para avanzar porque la bicicleta se sentía mas pesada. Tras recorrer unos 20 km. me adelantó en su camioneta el muchacho que arreglaba los equipos de frío en la línea sur (“línea sur” denominan el recorrido que transita la ruta nacional Nº 23), me preguntó si quería que me alcanzara hasta el próximo pueblo, y mi respuesta fue la misma que le daba a toda persona que se ofrecía a llevarme. (le agradecía, y les comentaba que la idea era terminar el viaje pedaleando). A unos 15 kilómetros antes de llegar al pueblo Ministro Ramos Mexía, se me cortó un soporte del porta-paquete delantero, lo ate con alambre (solución argentina), pero no dio buenos resultados, ya que cargado, el mismo se movía y tocaba la rueda, por lo que pasé toda la carga sobre la alforja trasera.

Continué el camino y 7 kilómetros antes de llegar al pueblo, cruce un señor que se encontraba en un obrador, el obrador correspondía al mantenimiento de la ruta ya que este año se comenzó con el compactado para la realización del asfaltado desde Valcheta hasta Sierra Colorada. Me puse a charlar con el y tomamos unos mates, luego comenzaba a anochecer, por lo que me retiré con rumbo al pueblo, no quería llegar demasiado tarde, ya que quería pasar por algún taller para solucionar el problema del porta-paquete. Llegué a la comisaría, y luego por recomendación del oficial de turno, me dirigí a un taller donde me solucionaron el tema. Consulté y me dejaron hacer noche en la comisaría.

Al otro día en la mañana continué el viaje con rumbo a Nahuel Niyeu, el tramo estaba en muy mal estado y el calor era agobiante, (desde Ministro Ramos Mexía en adelante el calor se sintió mucho mas, ya que no corre aire fresco como en el camino anteriormente recorrido, esto ya me lo habían comentado pobladores de la zona). Antes de llegar al pueblo crucé un puente provisorio (de esos puentes provisorios que permanecen más tiempo de lo que uno piensa) y en forma paralela también cruza el puente del ferrocarril, conocido actualmente como Tren Patagónico (para la gente de Río Negro es Sefepa: Servicio Ferroviario Patagónico). Cuando llegué al pueblo noté que la ruta pasaba por el medio del pueblo, a mano izquierda se encontraba una casa, la policía, una escuela y el teléfono, enfrente el ferrocarril y una cantidad bastante limitada de casas. Me comentaron que al policía que estaba designado en la zona le gustaba el pueblo, porque el salía a la calle, veía todo el pueblo y notaba que todo estaba tranquilo.

Muy cansado y con calor me acerque a una casa-proveeduría donde compré una cerveza para refrescarme un poco. Me quede descansando y charlando con gente de la zona bajo la sombra de un eucaliptos y tipo 18 hs. salí con rumbo a Valcheta donde me esperaba gente conocida. El camino se encontraba cortado en varias partes y redireccionado ya que el compactado para el futuro asfalto transitaba serpenteando el actual camino de la ruta 23, por lo que parte del recorrido lo hacia por la ruta 23 y parte por el compactado. De esta manera llegue a Valcheta donde me quede a pasar la noche y a comer un corderito patagónico, y al mediodía siguiente un asado de ternera (traídos desde el campo especialmente para mi llegada).

A partir de este punto en adelante comenzaba un tramo de asfalto, partí en la mañana desde Valcheta para luego empalmar con ruta nacional Nº 3, pero el viento había cambiado y tenia viento en contra, por lo que recorrí 40 km. y baje en un pueblo que se llama Aguada Cecilio (para entrar hay que tomar una bifurcación del camino, es un pueblo muy chico con un almacén y un bar). Tomé una gaseosa, y luego continué con el camino (aún faltaban recorrer 70 km. aproximadamente), el viento continuaba, cuando estaba llegando al empalme con la ruta nacional Nº 3 nuevamente cambio el viento y nuevamente tenia viento en contra, además había mucho transito pesado. Aproximadamente a las 17 hs. llegue a Las Grutas en donde no había viento. Hablé con gente y me comentaron que días atrás había estado muy feo y con mucho viento, mi estadía allí fue de dos días y la gente me comento que fueron los dos mejores días de la temporada. En la tarde continué viaje y fui a San Antonio donde tenía conocidos y me quede a pasar la noche, cuando llegué me tenían preparados unos frascos de pulpos en escabeche (muy recomendables!!).

En la tarde del siguiente día continué por ruta nacional Nº 3 para llegar al empalme con la ruta provincial Nº 52, que luego empalma con el Camino de la Costa (ruta provincial Nº 1). Pero antes de llegar al empalme hice noche en una cantera que esta sobre ruta 3.

En la mañana siguiente me despertó un camión que frenó en la cantera para revisar las cubiertas, continué viaje unos pocos kilómetros y entré en la ruta Nº 52, la cual estaba llena de alpatacos (espinas de 4 cm. de largo y 2 mm. de diámetro, estas espinas agujerean inclusive las cubiertas de camioneta, por lo que iba despacio para evitarme problemas). Continué camino y llegue a Pozo Salado aproximadamente a las 14:00 hs. inmediatamente me dirigí a la proveeduría para comer algo, ya que también venden comida hecha. Al llegar, arrastré la bicicleta unos 100 metros, ya que había un médano cruzado en medio de la entrada, la gente de la proveeduría salio a atenderme y a preguntarme que es lo que quería comer, pasé y había bastante gente, entre los cuales habían conocidos de Viedma que en ese momento estaban de paso mostrándole la zona a gente de la Provincia de Chaco. Me quede charlando y en la tarde fui a caminar por la playa con uno de los muchachos que ayuda a preparar la comida en la proveeduría. Inicialmente solo quería pasar el día, pero me atendieron tan bien que me quede a hacer noche. Me invitaron, me dieron colchón y frazada y dormí bajo techo (algo bastante distinto a la noche anterior). Al día siguiente prepararon tortafritas y pan hecho en horno de barro. Al mediodía, por primera vez comí carne de guanaco y también peludo.

En la tarde a última hora partí con rumbo a Bahía Creek, la gente de la zona me comento antes de salir que la ruta estaba cortada en algunas zonas porque se habían corrido los medanos (pero esto no es gran problema para una bicicleta). Salí y a pocos kilómetros me pasó un colectivo-casilla, el cual alcanzaría luego en el médano que estaba en la entrada a “Caleta de los Loros”, (ya que ellos se quedaron atascados y yo pasé, justo en ese momento se acercaba un jeep que les iba a brindar ayuda). Cuando comenzaba a bajar el sol, llegué a Bahía Creek y me fui a hospedar en “El Galpón” (es un galpón que usa la gente para acampar). Al llegar me di cuenta de que estaba lleno de gente y colectivos, (la gente se había quedado en esta playa porque no podían pasar por el médano). Me puse a hablar y después me quede a dormir en una repocera que me prestaron.

En la mañana, muy temprano salí y llegué a Bajada Echandi, donde me quedé a almorzar. Como el sol estaba muy fuerte me quedé a dormir la siesta a la sombra de una casilla hecha en chapa. Al bajar el sol, continué camino llegando a Bahía Rosas donde merendé, la playa estaba desolada porque había mucho viento. Me propuse que antes de que anochezca iba a llegar a La Lobería. Una vez allí fui a cenar a una confitería-restaurante, y luego busqué algún lugar para pasar la noche. Llegué a la conclusión de que 4 metros al costado de la ruta era un buen lugar (la iluminación de la Lobería no funcionaba y no me quedaban muchas alternativas para ver donde dormir, por lo que decidí que la banquina de la ruta estaba libre de insectos y procedí a tirar el aislante y la bolsa de dormir). En la noche hubo mucho viento, y por ende volaba mucha arena, por lo que me tape la cara con un polar y dormí tranquilo. En la mañana del día siguiente, sacudí la bolsa de dormir, armé la alforja y continué con mis últimos 30 km. pasé por Playa Bonita y El Espigón, donde paré y saqué algunas fotografías (El Espigón se llama a una serie de piedras que están comunicadas por puentes, estas piedras son utilizadas por pescadores). Al llegar a la Segunda Bajada del Faro o también llamada Bajada de Picotto, bajé a la playa haciendo los últimos kilómetros por la arena. Luego subí a la costanera y me dirigí al centro del Balneario El Cóndor. Compré una docena de facturas y me fui a desayunar con mi mamá, ya que tenemos una casa en esta villa marítima.

Autor: Cristian Savor

Argentina

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