El Museo Saavedra, también llamado Museo Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, ocupa lo que fuera la casa principal chacra de Luis María Saavedra. Este había nacido en Buenos Aires el 29 de junio de 1829, tres meses después del fallecimiento de su ilustre tío, el brigadier general Cornelio de Saavedra. Hijo de don Luis Gonzaga Mariano de Saavedra y de doña Tomasa Medrano, hacia 1864 se establece en este sector del entonces partido de Belgrano, donde había heredado ocho hectáreas por vía materna, ya que esta familia había poseído tierras a ambas márgenes del arroyo Medrano, que por ello toma tal nombre.
Luis María adquiere más tierras y hacia 1870 inicia la construcción de la casa que servirá de casco a la chacra y que concluye hacia 1880. Junto a ella, dependencias para el personal de servicio, vivienda para el mayordomo, cocheras, galpones para la cría de toros y caballos, criadero de aves y cerdos, un palomar y un lago que hasta hoy se conserva.
Don Luis María Saavedra fallece el 7 de enero de 1900 y su esposa, doña Dámasa Zelaya de Saavedra, el 23 de noviembre de 1929. Años más tarde, el Poder Ejecutivo Nacional, por solicitud de la Municipalidad, expropia por Ley Nº 12.336 las tierras de la sucesión Saavedra Zelaya y pasan a poder de la Municipalidad.
El 12 de diciembre de 1941 la Comisión Interventora de vecinos del Concejo Deliberante sanciona la resolución Nº 13.003 por la cual se destina "el edificio existente en la ex-estancia Saavedra para la sede del Museo Municipal" que había sido creado por el intendente José Luis Cantilo el 5 de septiembre de 1921 e inaugurado el 6 de octubre de ese mismo año.
El 30 de diciembre de 1941, por Ordenanza Nº 13.069 se le otorga a dicho museo el nombre de Cornelio de Saavedra.
El intendente Carlos Alberto Pueyrredón designa entonces al arquitecto Manuel Augusto Domínguez para acondicionar el edificio existente y deciden modificar sus líneas arquitectónicas para adaptarlo al estilo de las quintas aledañas a Buenos Aires de la primera mitad del siglo XIX. La decoración y arreglos interiores son ejecutados por la señora Silvia Saavedra Lamas de Pueyrredón, esposa del intendente y bisnieta del brigadier general Cornelio de Saavedra. El 25 de mayo de 1942, el viejo museo, ahora con nuevo nombre y sede propia, reabre sus puertas.
Visitar este museo no es un programa “tipico” para un turista, menos aún para un habitante de la ciudad. Está como “colgado”, y lo visitan generalmente escolares o aquellos que buscan desde la primavera un poco de aire libre y descubren, casi por casualidad, este museo a la vera de la avenida General Paz, rodeado de cachas de fútbol amateur donde se arman verdaderos campeonatos entre barrios (para los viajeros a quienes les interesa comprender el fenómeno del fútbol en Argentina les recomendamos acercarse a ver estos partidos, es allí donde palpitan las semillas de ese sentimiento)
Bueno el Museo Corneli Saavedra es como esa joyita escondida, emplazado en ese lugar donde uno no imagina un museo, pero como se trata de el viejo casco de una estancia de 1870, conserva unos patios coloniales con cerámicas mayólicas y un aire colonial que al atravesar sus rejas lo impregnan todo, silenciando las velocidades de la autopista.
Allí se pueden ver colecciones donadas por Ricardo Zemborain, de Miguel Gambín y de Alfredo y Sara Davis Keen. La muestra se centra en la historia de la Ciudad de Buenos Aires desde su fundación hasta el día de hoy. Hay un total de diez salas que proponen material tanto sobre la historia de la ciudad como de la economía, la política y las costumbres de la sociedad a través del tiempo.
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Nos encantó toda la parte donde se exponía platería urbana y rural porque representa muy bien la tradición de nuestros orfebres en la materia. Hay también muebles de diferentes épocas que ambientan salones tal como se verían en la Buenos Aires del siglo XIX. Nos llamó mucho la atención la colección de peinetones y la historia de cómo las mujeres porteñas comenzaron a utilizarlos imponiéndolos como moda en aquella época: un mercader recibió una cantidad inusual de carey (el material con que se construian) y al no poder enviarlo de vuelta se las ingenió para inventar estos peinetones que las mujeres utilizaban para sostener sus peinados y sus mantillas bordadas sobre la cabeza.
Hay algunas piezas de numismática argentina, de armas utilizadas por civiles y militares, y aquello que hizo las delicias de algunos hombres mayores: soldaditos de plomo cubiertos con uniformes utilizados en la lucha por la independencia.
Hay sorpresas en cada sala, pequeños detalles que se nos escapan, que no esperábamos encontrar, ya les digo, en este Museo “colgado” del mapa de la Ciudad de Buenos Aires.
Info Extra
El museo queda en Crisólogo Larralde 6309
Tel 011 4572 0746
Esta abierto de martes a viernes de 9 a 18hs, los sábados, domingos y feriados de 10 a 20hs.
Te llevan los colectivos: 21,28, 110, 117, 140 y 176.
museosaavedra@uolsinectis.com.ar
Datos Jugosos:
El arquitecto Manuel Domínguez acondicionó el edificio y modificó su arquitectura original para adaptarla al estilo de las quintas aledañas a Buenos Aires en la primera mitad del siglo XIX, esto en realidad fue una total mutilación de la hermosa casona que construyera Luis Maria Saavedra. Para peor, la decoración interior la hizo la señora Silvia Saavedra Lamas de Pueyredón (imaginen, tanto apellido ilustre!!), que en ese momento era la esposa del intendente y bisnieta de Cornelio Saavedra, quien ni corta ni perezosa organizó toda la muestra en torno a la figura de su bisabuelo. Afortunadamente en el año 1947 el Museo retomó su identidad como museo de la ciudad y amplió gran parte de sus colecciones con una visión más histórica, además en los tiempos que corren se sabe valorar más este tipo de patrimonios, esperemos que a ningún funcionario futuro se le ocurra “remodelar” o “aggiornar” una casona antigua.