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Nuestro guía, Sergio Torres de León un riojano moreno, joven con humor rápido y ácido, nos hizo hacer una prueba de sonido. Si uno grita
una palabra, el eco responde segundos mas tarde 3 veces!!!!
La excursión siguió hasta la conocida Catedral Gótica. Un lugar imponente, único, maravilloso. Las inmensas paredes eran picos redondos de diferentes alturas y tonos que dibujan una perfecta Catedral!!. La última atracción es el Monje, que parece custodiar el cerro Famatina. Las figuras son muchas y todas impresionantes, pero lo que sorprende es el conjunto total del parque con sus dimensiones, la variedad de colores y el agradable clima.
De todo tenemos fotos, casi 200. En todos lados filmamos, pero no de todo tenemos imágenes, porque por error grabamos encima y solo nos quedó registrado el último día del viaje. De esto nos dimos cuenta en el aeropuerto. Un bajón.
Al mediodía subimos nuevamente al auto conducido por Raúl y tomamos la legendaria ruta 40 para regresar a San Juan Capital y de ahí tomar el avión a Buenos Aires.
El viaje fue largo pero no parábamos de asombrarnos del paisaje. Conocimos otros pueblos como Villa Unión; Valdecito de solo 50 habitantes y su escuela con 5 alumnos y Jachal uno de los lugares mas lindos.
Subimos por un camino serpenteante, de ripio y las montañas áridas de tonos rojizos y beige nos venían acompañando hacia ya un largo rato. De
pronto, como por arte de magia, frente a
nosotras, un oasis con verdes plantaciones, árboles amarillos, un río azul y animales pastando!!! Al llegar al final del camino nos esperaba un
mirador y pudimos deleitarnos con una vista única de lo que es La Cuesta de Huaco. Paramos a sacar fotos y filmar. A los pocos kilómetros
atravesamos el único túnel que tiene la ruta 40 en sus mas de 5 mil kilómetros que atraviesa el país de punta a punta; al pasarlo está el Dique los Cauquenes.
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Una de las paredes de Parque Talampaya
Cuesta de Huaco
Dique Cauquenes
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