Viaje en Bicicleta Bariloche Trelew




Mapa recorrido del viaje


Mapa recorrido del viaje

Lee la 1ra. parte de esta nota

Nota y fotos: Cristian Savor cristiansavor@gmail.com

Al siguiente día, amanecimos con una mañana bastante fresca y al hablar con la gente de la proveeduría, nos comentaron que había nevado en el cerro en la noche anterior. Fuimos al kiosco que esta en la estación de ómnibus y compramos fiambre y pan casero para el almuerzo.

Decidimos comer allí y posteriormente salir, pero antes nos habían comentado que no íbamos a poder ir directamente a Esquel por la ruta, ya que se encontraban trabajando en el asfaltado de este recorrido, por lo que deberíamos ir hasta Trevelin y luego desde allí llegar a Esquel por otras rutas. (A nosotros no nos gustó mucho la idea, por lo que decidimos ir por la ruta que habíamos planificado inicialmente, al llegar notamos que casi todo el asfalto estaba hecho salvo algunos kilómetros al inicio del recorrido que eran de ripio, al resto del asfalto solo le faltaban las líneas de señalización), por lo que circulamos perfectamente por allí sin ningún inconveniente y además sin trafico, ya que la ruta se encontraba cerrada por faltar los detalles que antes hice mención.

En medio del recorrido pasamos por un pequeño puesto que se encontraba sobre la ruta, donde paramos con la intención de pedir agua, pero al convidarnos algunos fiambres caseros, decidimos hacer unas compras. Terminamos haciendo una buena inversión, ya que nos llevamos unas cuantas cervezas, quesos saborizados, una bondiola y un pan, todo caserito. Luego sobre el asfalto nuevo, llegamos a una bajada muy linda de cual saque una serie de fotografias (54 – 55 – 57), y luego comenzamos a descenderla a gran velocidad.

Al llegar a Esquel nos separamos, ya que el (Diego) terminaba su recorrido en esta ciudad, por lo que antes despedimos nuestra compañía con una buena picada. Esa misma noche el tomó un ómnibus y yo me quedé en un hostel a pasar la noche, al día siguiente volvería a transitar las rutas en solitario.


Al día siguiente, preparé el equipo, compre algo de alimentos, solicite algo de información sobre la ruta 25 en la oficina de turismo y salí de la ciudad pasado el mediodía. Rápidamente se hacía notar el cambio de geografía al transitar por este tramo de la ruta 40 (al alejarse de la cordillera, rápidamente se ven paisajes mas desérticos, propios de la verdadera patagonia). Cada tanto se pueden apreciar algunas lagunas que no se encuentran muy lejos del recorrido de la ruta (como es el caso de la Laguna Quichaura). En este largo y solitario tramo, cruce aproximadamente unos 50 motoqueros que viajaban en parejas, posteriormente pude enterarme que en esas fechas se realizaba un encuentro en la ciudad de San Carlos de Bariloche.

Lago Futalaufquen


Cristian Savor junto a su bicicleta


Parque Nacional Los Alerces

Camino a Esquel


Esquel


Estación de La Trochita en Esquel

En mi recorrido pude notar que el Río Tecka se acercaba a la ruta, por lo que en los siguientes kilómetros pude acceder a un complejo de árboles con costa a dicho río, donde aproveche a comer algo y a descansar un poco a la sombra. Aproximadamente a las 18 hs., partí con rumbo a Teca, donde haría noche ese día. Al llegar, dialogué con la gente y me comentaron que en la estación de servicio tenían un estacionamiento donde podía quedarme a pasar la noche, consulte si podía quedarme y me respondieron satisfactoriamente. Luego fui a cenar a una casa de comidas caseras, me quede charlando con camioneros y taxistas y ya de noche y siendo bastante tarde me fui a dormir.

Desperté y esa mañana hacía bastante frío, por lo que decidí salir mas tarde y aprovechar el calor que me brindaba mi bolsa de dormir. Posteriormente y luego de un buen desayuno, comencé mi camino por la ruta 62, ese día fue uno de los mas pesados del viaje, ya que con viento en contra y mucho calor tuve que transitar 110 Km. (lo problemático fue que con tanto calor se me acabaron mas rápido de lo pensado las reservas de agua y no pude abastecerme en el recorrido). Aproximadamente, los últimos 30 kilómetros eran totalmente planos, esto me hacía pensar que no llegaba mas a la estación de servicio que está en Pampa de Agnia. (Es lo único que hay, y actualmente no expende combustible porque deben cambiarle los tanques). Pero decidí que allí pasaría la noche. Al llegar pedí agua y permiso para tirar mi bolsa de dormir bajo el techo de la estación, y no hubo ningún problema (era algo especial, ya que dormía bajo techo pero al aire libre). Desarme parte del equipo, cené algo de lo que llevaba en las alforjas y eí mis notas mientras tenia luz eléctrica, ya que la estación de servicio se abastece por medio de un grupo electrógeno.

Al día siguiente, en una mañana bastante fresca partí, pasando en primera instancia por la localidad de Epuyén, esta localidad se encuentra muy por debajo del nivel de la ruta, el acceso es una larga bajada y sobre la ruta hay una estación de servicio y un puesto de información turística. Luego continué unos kilómetros hasta llegar a una bifurcación del camino (si se toma a la izquierda, se llega a la localidad de Esquel por asfalto, y si se toma a la derecha, se transita por Parque Nacional Los Alerces y a diferencia del anterior tramo, aquí el camino es de ripio). Una vez en esta bifurcación, pare y comencé a hacer el cambio de cubiertas, ya que en asfalto llevo unas cubiertas de kevlar de 26x1, el clima a diferencia de los días anteriores era notablemente más fresco y además el viento era fuerte. Al ingresar por el camino de ripio, cruce a un ciclista que venia en sentido contrario, nos quedamos charlando un rato y posteriormente cada uno siguió con su camino, rápidamente noté que el camino de ripio estaba completamente desecho, ya que se encontraban trabajando en la zona para realizar el asfaltado de este tramo (por lo que el camino estaba muy suelto y por ende se hacía bastante pesado cada kilómetro, además el viento complicaba notablemente la situación). Luego de dos horas y media de pedaleo, pude llegar a la localidad de Cholila (para mi mala suerte, había llegado un día tarde, ya que el día anterior se había festejado La Fiesta del Asado).

Luego de buscar un poco de información de la zona, me dirigí a almorzar algo y esperar a que el viendo disminuyera, ya que se hacía complicado viajar. Luego de esperar hasta las 17 horas, note que el viento no había aminorado, por el contrario estaba más fuerte que antes, pero como quería hacer noche en Villa Rivadavia, continué camino sin que esta situación me hiciera cambiar de idea.

Camino a Tecka


Laguna Quichahuara


Camino a Pampa de Ignia

Paso de Los Indios


Paso de Los Indios


Camino a Los Altares

Los primeros kilómetros fueron muy complicados, el viento me hacía zigzaguear sobre todo el carril, al momento que podía acomodar la bicicleta una nueva ráfaga me desacomodaba, luego de unos kilómetros la ruta va girando y por lo tanto el viento no me perjudicaba de la misma manera. Casi anocheciendo llegue a Villa Rivadavia, consulte cuando me faltaba para llegar a la entrada del parque y me comentaron que estaba a un par de kilómetros. Resulto ser que estos pocos kilómetros se me hicieron un poco largos, ya que la subida y un viento muy fuerte nuevamente me complicaban la situación, comenzaba a anochecer y ya estaba pasando frío, pese a que me mantenía en movimiento. Luego de pedalear lo más rápido posible llegué a la entrada del Parque Nacional, empapado en sudor y con mucho frío luego me dirigí al camping libre que se encuentra a orillas del lago Rivadavia.

Al parar desmonté algo de abrigo y cambie la ropa mojada por ropa seca con la idea de generar calor. En la noche me acerque a grupos de mochileros, nos acomodamos alrededor de un fogón y contamos nuestros proyectos de viajes y anécdotas pasadas. El tiempo continuaba tormentoso y amenazaba con lluvia, pero por suerte no llovió hasta la mañana siguiente. Había sido un día con algunas dificultades extras a las esperadas, pero finalizaba con una linda vista al lago Rivadavia y de fondo las montañas.

Desperté y arme mi equipo, luego me quede charlando con la gente de la estación de servicio y en medio de una ronda de mates pude obtener mas información sobre la zona, caminos alternativos, me mostraron fotos de la zona en invierno, y me comentaron algunos datos que debía tener en cuenta para los kilómetros que seguían a mi camino. Posteriormente llegaron unos cazadores, por lo que mi salida se postergó más de lo pensado. Aproximadamente a las 10 hs. decidí comenzar mi recorrido, por suerte mi próxima etapa se vería fraccionada en dos tramos, la primera parte sumaba unos 54 km., llegando a la localidad de Paso de Indios (Capital de la Tercera Edad). Y en la segunda etapa llegaría a Los Altares recorriendo 56 Km. más.

Kilómetros antes de llegar a Paso de Indios, pase por Cajón de Ginebra Chico y Cajón de Ginebra Grande (parajes que se encuentran sobre la ruta). Seguí camino y en un tramo de aproximadamente 5 km. de asfalto se encontraba en muy malas condiciones, por lo que tuve que ir muy lento (ya que llevaba cubiertas de 1 pulgada). Al llegar a Paso de Indios, aproveche y busque un lugar donde almorzar (era hora de reponer energías y el plato del día venía muy bien, canelones con salsa boloñesa y carne de ternera). En el restaurante pude conocer una pareja de motoqueros, hablamos de la zona, intercambiamos información sobre nuestras planificaciones y luego se sumo a la charla una familia Chilena que se encontraba viajando por Argentina (nos comentaron que delante había un tramo en donde el camino llevaba a un desvío ya que estaban trabajando en el reasfaltado de la ruta y estaban haciendo el compactado del camino). Al terminar de almorzar nos sacamos una foto y ellos siguieron camino por la Ruta 25, por mi lado decidí esperar un poco porque el calor era agobiante y no la iba a pasar muy bien en la ruta, por lo que recorrí el pueblo y luego descansé en una plaza bajo la sombra de un árbol. Mas tarde llevé a rodar mis cubiertas en el asfalto y pude notar que el paisaje cambiaba notablemente, a mano derecha, aparecían elevaciones de un aspecto muy especial, muy erosionadas por el viento, continuamente se acercaban al recorrido de la ruta y mas adelante a mano izquierda se podía apreciar el Río Chubut. Casi llegando a Los Altares, en plena ruta y en movimiento se acerco una camioneta 4x4 que se puso a la par mía y con mi ritmo de pedaleo íbamos charlando, me invitaron a formar parte del grupo de personas que ellos formaban y pasar la noche. (Este tipo de solidaridad se puede apreciar con mayor frecuencia cuando se viaja solo).

Camino a Los Altares - Río Chubut


Alto Las Plumas


Dique F. Ameghino

Dique F. Ameghino


Dique F. Ameghino


Terminal de Trelew

En la mañana siguiente, saliendo de Los Altares continué mi camino por la ruta 25, que a esta altura, la misma continua paralela y muy cercana al Río Chubut, un día de mucho sol y lindos paisajes me llevaban a pedalear nuevamente un tramo de 105 km. Al medio día decidí parar en un complejo arbolado con costa al río, donde luego de almorzar decidí dormir una siesta, pero momentos mas tarde llegó un camionero y nos pusimos a charlar. (Los camioneros suelen ser los grandes compañeros del ciclista en la ruta, siempre saludan y respetan mucho, intentan pasar lejos para no desequilibrarnos, cosa que no suele ser muy común en ómnibus de larga distancia). Luego decidí continuar camino y en pleno recorrido pude apreciar que un enorme camión se acercaba y me hacia señales de luces y bocinazos de todo tipo, al saludarme el camionero, me di cuenta de quien se trataba, era el camionero con el cual había charlado horas antes, esto me incentivó mucho.

Aproximadamente a las 18 hs. el cielo se oscureció, se trataba de una gran tormenta, y aun me quedaban aproximadamente 30 km. para llegar a destino, comenzó el viento en contra y trate de incrementar mi ritmo para evitar la tormenta. Aproximadamente 10 km. antes de llegar al pueblo Las Plumas me pasaron 4 motoqueros que iban rumbo al pueblo (se trataba de 4 franceses que luego conocí en el restaurante del pueblo). Al llegar al pueblo, casi no se veía nada, ya que el cielo estaba muy cerrado y no veía carteles de señalización, llegando se presentaban una serie de curvas y contracurvas. Al ingresar a dicha localidad, me acerque a la estación de servicio para consultar donde podía cenar y pasar la noche. Luego de haber cenado decidí dar unas vueltas por el pueblo, en el único lugar donde pude encontrar gente fue en la Terminal de ómnibus, que vendría a ser el centro de reunión para muchos adolescentes.

En la mañana siguiente, me dirigí a la estación de servicio para comprar algo para desayunar y además comprar algo para media mañana. En los siguientes kilómetros hasta Alto Las Plumas predominaron las subidas (ahí comprendí lo acertado del nombre "Alto Las Plumas"). No falto mucho hasta que pude llegar a Las Chapas (estación de servicio que se encuentra sobre la ruta 25 y que a partir de allí se puede llegar a la bifurcación que conduce al Dique Florentino Ameghino, camino que luego continuaría). En una tarde de mucho calor paré para almorzar algo, hidratarme y posteriormente hacer el cambio de cubiertas, ya que el acceso al Dique se conforma de una serie de bajadas de tierra en no muy buenas condiciones. Posteriormente continué camino, los primeros kilómetros asfaltados me condujeron al 1er túnel (lo cual exponía mi cercanía al camino de tierra). A continuación seguí avanzando por un camino de tierra rodeado de elevaciones rocosas, y al fondo por momentos se podía apreciar el embalse (un gran espejo de agua entre formaciones rocosas). Posteriormente cruce el túnel mas largo y pude llegar al Dique (el camino esta sobre el mismo, y para bajar a la villa y la central hidroeléctrica, se debe pasar primero por el mismo y posteriormente descender por una rápida bajada zigzagueante). Una vez en la Villa Ameghino, me acerque al camping municipal, hacia mucho calor, y había mucha humedad, (me comentaron que es porque se calienta la piedra, y la humedad es por el embalse y el río, en conclusión, mucho calor en verano y mucho frío en invierno). Con mucha tranquilidad, en un sector casi aislado dentro del camping, decidí acostarme a dormir, pero no falto mucho hasta que llegaron dos familias con muchos chicos y convirtieron una noche tranquila y estrellada en un caos, afortunadamente pasadas las 2 horas, una fuerte tormenta hizo que cada uno se tuviese que quedar dentro de sus carpas y la noche continuo muy tranquila.

Siendo ya otro día arme mi equipo, y previo un último recorrido por la villa y el río, decidí subir hasta el dique y luego continuar camino, este sería mi ultimo día del recorrido, y debía transitar 130 Km., intercalando tramos asfaltados y de tierra. Tras haber recorrido unos 50 km. asfaltados por la ruta 25, llegue a un tramo que estaban compactando para un posterior asfaltado, por lo que tuve que continuar camino por una bifurcación improvisada (un camino de tierra muy suelta por el cual se hacía bastante duro transitar). Tras aproximadamente 15 km. llegue a un asfalto nuevo, por el que transitaba a gran velocidad, continuamente pude observar que gran cantidad de ñandúes al notar mi presencia corrían a gran velocidad a poca distancia de los alambrados. Momentos mas tarde, decidí, llevar mi cámara fotográfica a mano, y en un momento al apreciar 7 ñandúes, incrementé mi ritmo de pedaleo para acercarme y poder fotografiarlos, a un ritmo de 47 Km./h., saque la cámara y en pleno movimiento intenté fotografiarlos. Mas tarde pude llegar a Dolavon, localidad ubicada sobre la ruta 25, pare en la estación de servicio y almorcé (este pueblo ya lo había conocido anteriormente en otro de mis viajes en bicicleta), mas tarde llegue a Gaiman (otro pueblo que ya conocía, un pueblo muy lindo con familias Galesas y casas de té) me quede a pasar al tarde y charlar con personas que ya había conocido en viajes anteriores. A última hora decidí partir a la localidad de Trelew, en pleno camino una fuerte lluvia me mojo completamente, llegue a Trelew donde pasé la noche y al dia siguiente aborde un ómnibus con destino mi hogar.