|
La Universidad Nacional del Comahue, con la Profesora Teresa Vega
a la cabeza, ha realizado un importante y profundo estudio del lugar desarrollando un sendero interpretativo. Este tiene una extensión de 850 metros; y se requiere
una hora treinta reloj para su recorrido completo. Se visualizan 45 bloques grabados a lo largo del mismo. Para su demarcación se utilizaron once estacas de referencia. Debido a las características naturales del sitio de localización, la senda puede ser considerada como un gran mirador longitudinal.
Colo Michi Có es un extenso campo de más de dos hectáreas donde se localizan gran cantidad de piedras de variada magnitud, que tienen como características comunes la de ofrecer una coloración grisásea y estar total o parcialmente grabadas con lo que se denomina "petroglifo".
Las piedras "trabajadas, laboreadas, marcadas" son las denominaciones de los lugareños para este imponente paisaje de arte rupestre de Colo Michi Có.
Se cree que fueron realizados hacia el año 500 de nuestra era por tribus nómadas anteriores a los pehuenches primitivos y que dejaron esas marcas en varios lugares de la zona norte, más precisamente en el departamento Minas como El Chacay, Chaquiras, Las Lagunas, Butalón Norte, Puerta del Cajón de Flores, Casa de Piedra, Quebrada Arroyo de Las Minas, Cajón de los Chenques y la Piedra Pintada del Curi Leuvú.
El lugar está localizado a 2000 metros por huella en ascenso, desde el puesto de Don Pedro Vázquez Soto, en la falda oeste de la imponente Cordillera del Viento a una altura de 1830 metros sobre el nivel del mar.
Las piedras que allí se encuentran son de tamaño diverso, el más frecuente es de 0,60 por 1,20 metros, su peso va de 50 kilos a 1 tonelada y los grabados que contienen son, según apreciaciones de Gregorio Alvarez -importante historiador neuquino- antropomorfos, zoomorfos, fotomorfos, metoriformes, geométricos, ornamentales, posiblemente topográficos y simbólicos o de ideación abstracta o caprichosa.
En los yacimientos de grabados rupestres de Colo Michi Có existen diversos trazos, dibujos, líneas, ideogramas, signos, puntos y rectas onduladas, quebradas, poligonales, circulares, angulosas y romboidales.
Los petroglifos son variados y semejan ranas o arañas en motivos geométricos, sucesión de puntas de flecha, figuras serpentiformes con espinas en su cuerpo e hileras de puntas, pescados con esqueleto, collares indígenas confeccionados con moluscos fosificados, motivos esqueletiformes y otros para parecen semejar un sol.
La técnica parece haber sido la misma para todos: percusión o incisión con cincel de pedernal o de cuarzo.
|
Cartel de bienvenida al sendero enterpretativo de Colo Michi Có
Uno de los casi 600 bloques de Colo Michi Có
Uno de los casi 600 bloques de Colo Michi Có
|