Preparar el Mate

Pava y Mate. Compañeros inseparables a la hora de tomar mate

Mate Amargo:

Cargue con yerba el mate (recipiente utilizado para cebar mate) hasta 2/3 partes de la capacidad. Vuelque el mate sobre la palma de la mano y agítelo suavemente en forma de zaranda. Esta operación es para que la yerba más fina (en polvo) quede en la superficie.


Vuelva el mate a su posición normal muy lentamente teniendo cuidado que la yerba haya quedado hacia un costado del mate.


Verter agua tibia sobre la parte más vacía del mate. Dejar absorber (2 minutos). Se repite la operación con el agua un poco más caliente; nuevamente se la deja absorber.

Este es el momento en que se debe introducir la bombilla hasta el fondo en el mismo costado casi vacío.


A partir de este momenmto que se comienza a cebar el mate con agua caliente pero nunca hirviendo. Si se tiene cuidado y se vuelca el agua en forma de un chorrito fino, la yerba del lado contrario quedará seca por un buen tiempo. El buen cebador va corriendo el lugar donde echa el chorro de agua y comienza a mojar la parte seca de la yerba para ir incorporandola lentamete. De esta forma prolonga el sabor parejo de la mateada.


A medida que comienza a aparecer los palitos de yerba flotando (mate lavado) el buen cebador reemplaza parte de la yerba.

Mate Dulce:

Se procede de igual forma que para el amargo pero se va agregando una cucharadita de azúcar por cada mate.