Siglo XIX

       

Gral. José de San Martín

El General José de San Martín organizó el ejército que derrotó a los realistas y contribuyó decisivamente a la independencia de Argentina, Chile y Perú. La paz fue restaurada en 1820, pero la cuestión principal y formación de un gobierno estable, quedo sin resolverse. Durante la mayor parte de la siguiente década un estado de anarquía, principalmente dominado por la guerra con Brasil desde 1825 a 1827, predominó en las Provincias Unidas. Brasil fue derrotado en el conflicto como resultado de los reclamos territoriales por Uruguay, el cual surgió como un estado independiente.


El alboroto político nacional se redujó apreciablemente después de la elección, en 1829, de Juan Manuel de Rosas como gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Federalista, Rosas consolidó relaciones amistosas con otras provincias ganando de esta manera un amplio respaldo. Rapidamente extendió su autoridad sobre las Provincias Unidas, las cuales pasaron a conocerse como la Confederación Argentina y bajo su dominio todos los grupos opositores fueron aplastados o conducidos en la clandestinidad.


En 1833 Gran Bretaña ocupó por la fuerza las Islas Malvinas.


El régimen dictatorial de Rosas fue derrocado en 1852 por un grupo revolucionario dirigido por el General Justo Urquiza, antiguo gobernador de Entre Ríos, quien recibió asistencia desde el Uruguay y Brasil. En 1853 fue adoptada una Constitución Federal y Urquiza se transformó en el primer Presidente de la República Argentina. La provincia de Buenos Aires rechazó adherirse a la nueva constitución y proclamó su independencia en 1854. La mutua hostilidad entre los dos estados se reavivió en la guerra de 1859. La República Argentina obtuvo rapidamente la victoria de este conflicto y, en octubre de 1859 Buenos Aires estuvo de acuerdo en unirse a la Federación. La provincia fue, de alguna manera, el centro de otra rebelión contra el gobierno central en 1861. Bajo el mando del General Bartolomé Mitre, los rebeldes derrotaron al ejército nacional en septiembre de ese año. El Presidente de la República renunció el 5 de noviembre. En mayo del siguiente año un Congreso Nacional eligió a Mitre como Presidente y designó a Buenos Aires como la Capital nacional. Con estos eventos la provincia de Buenos Aires, el más rico y popular en la Unión, consiguió el control sobre el resto de la nación.

Manuel Belgrano

El alboroto en Uruguay trajo una invasión paraguaya al territorio argentino en 1865, comenzando la sangrienta guerra de la triple alianza, la cual termino con la victoria para Argentina, Brasil y Uruguay en 1870.


Durante la siguiente década la conquista de las Pampas, hasta la hoy conocida provincia de Río Negro, fue completada y la amenaza de los nativos americanos desde esa dirección fue eliminada gracias a cruentas luchas donde miles de indigenas fueron muertos y tomados prisioneros para luego ser utilizados como esclavos. Esta supuestamente llamada Guerra del Desierto (1879-1880) dirigida por el General Julio Roca, abrió paso a vastas áreas para la agricultura y ganadería. En 1880 Roca, quien se oponía a la ascendencia de Buenos Aires en las relaciones nacionales, fue elegido Presidente. En el período subsiguiente de su victoria, la ciudad de Buenos Aires fue separada de la provincia y establecida como un distrito federal y capital nacional.


Luego de un largo y defícil conflicto de límites con Chile, se establecio un acuerdo en 1881 en el cual se establecio la autoridad de Argentina sobre la mitad oriental de la isla de Tierra del Fuego.


En 1895, otro problema limítrofe, esta vez con Brasil, fue sometido al arbitraje de los Estados Unidos, el cual concedió alrededor de 65.000 sq Km de territorio a la Argentina. El país se vió implicado en una seria controversia con Chile referente a la frontera patagónica en 1899. Esta disputa fue finalmente establecida en 1902, cuando Gran Bretaña actuó como árbitro, fijando los límites actuales.


Durante el periodo de 50 años posterios a 1880, Argentina tuvo un remarcable progreso económico y social. Durante la primera década del siglo XX el país emergío como una de las principales naciones de Sudamérica.