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Utilizando especies nativas como el esparto y el tupé, Carlos Gesell inició la fijación de
las dunas marítimas para dar inicio luego a la forestación con especies exóticas provenientes de diversas partes del mundo.
Gramíneas y leguminosas contribuyeron al enriquecimiento del suelo; dentro de estas últimas fue fundamental la importación de la acacia trinervis, ya
que aporta nitrógeno al suelo y posibilita el desarrollo de otras especies.
Actualmente el Pinar del Norte cuenta con una gran diversidad: pino, ciprés, álamo, eucaliptus, acacia, variedades frutales tales ciruelo, peral,
níspero, manzano e higueraentre otros, casuarinas, olmos, sauces, fresnos, arces, encinas, olivos, laureles, tamariscos, robles, alcornoques y retamas.
Su fauna está compuesta por aves, que no frecuentaban la zona costera, pero se afianzaron al lugar con el crecimiento de los árboles. Algunas
especies permanecen todo el año (zorzal, gorrión, tacuarita, calandria, benteveo, chingolo, ratona, carpintero real), mientras que otros visitan
la zona en sus épocas de migración (churrinche, tordo común, mulato, naranjero, fío-fío, verderón, suirirí, tijereta, golondrinas, etc.). Son características
las cotorras, las que establecen sus comunidades en este lugar y arman sus grandes nidos en las copas de los eucaliptos. Sobre el frente marítimo pueden
observarse gaviotas cocineras y capucho café, gaviotines, ostreros y paloma antártica.
Dado el valor histórico como natural no está permitido ingresar con autos, motos y/o caballos al predio. Asimismo está prohibido recolectar elementos
de la flora: piñas, hongos, frutos, flores, hojas o semillas, los cuales nutren el suelo arenoso; así como encender fuego en ningún sector.
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