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El apóstol Santiago, hijo de Sebedeo y Salomé, patrono de España, elegido por Jesús cuando estaba pescando con su padre, es el primero entre los apóstoles en derramar su sangre (año 44) , por órdenes de Herodes Agripa, rey de Judea, quien ordenó decapitarlo según costumbres romanas.
Una antigua y piadosa tradición refiere que el cuerpo de Santiago, fue transportado por sus discípulos desde Jerusalén hasta España, llegando hasta las costas de Galicia. Santiago Apóstol, evangelizador de España, en su memoria se llamó al sitio “Compus Stellae”, Campos de Estrellas, Compostela. Cuando el apóstol arribó a España, en misión evangélica, Compostela era un poblado romano, y antes probablemente fuera una aldea celta.
Al volver a Jerusalén, en el año 44, fue decapitado y su cuerpo embalsamado se traslado desde el puerto de Joppe hasta Iria Flavio y desde allí llegó a la tumba compostelana, que fue descubierta en el año 812, durante el reinado de Alfonso II. Al enterarse del descubrimiento, el rey hizo construir en el lugar un pequeño templo. A partir de ese momento, la tumba de Santiago apóstol se convirtió en centro de peregrinación para los cristianos de todo el mundo. Siglos después se levanto allí una de las Catedrales más bellas e impresionantes que existen. En el año 1181, el Papa Alejandro III promulgó la indulgencia plena y remisión de los pecados a los peregrinos penitentes que llegan a Santiago de Compostela. Si la peregrinación se efectúa en el año santo, esto es cuando el 25 de julio cae domingo, la remisión de los pecados alcanza hasta aquellos cuyo perdón se reserva la santa sede.
La fiesta de Santiago que se celebra desde el año 1508 comienza el 15 de julio y se prolonga hasta el día 31. En la noche del 24, en presencia de una multitud procedente de todas partes del mundo, se quema el famoso “Fuego del Apóstol”, castillo de pirotecnia colocado en la fachada de la catedral. El 25 al medio día se realiza una misa solemne, presidida por el arzobispo. La reliquia de Santiago es llevada en hombros y un gigantesco incensario se desplaza de un lado al otro del templo. Finalizada la misa suenan bombas y cohetes y comienzan los bailes en las calles.
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