Unenlagia




Resto fósiles de Unenlagia

Restos fósiles de Unenlagia depositados en Projecto Dino

Nombre: Unenlagia comahuensis, Unenlagia paynemili

Significado: Unenlagia significa en mapudungun mitad ave, la especie comahuensis en relación a la región del Noroeste patagónico. La especie paynemili refiere a la comunidad Mapuche Paynemil, poseedora de los terrenos donde se encontraron sus restos.

Ubicación Estratigráfica: Subgrupo Río Neuquén, Formación Portezuelo.

Edad: Cretácico Superior, Turoniano (90 millones de años ).

Ubicación sistemática: Theropoda. Coelurosauria. Maniraptora. Unenlagidae.

Ambiente: Boscoso, con grandes ríos lagunas y llanuras de inundación.

Longitud: 8 metros.

Peso: 2,3 toneladas.

Procedencia: Lago Barreales y Sierra del Portezuelo, Neuquén.

Alimentación: Carnívoro, cazador.

Depósitado en: Museo Cármen Funes de Plaza Huincul (MCF-PVPH-78), y Centro Paleontológico Lago Barreales. Universidad Nac. del Comahue (MUCPv 349, MUCPv 409).



Los primeros restos encontrados de Unenlagia corresponden al Dr. Fernando Novas quien realizó el descubrimiento en Sierra del Portezuelo en la provincia de Neuquén, en enro de 1996. El le dío por nombre el de Unenlagia Comahuensis (en referencia a la región del norte patagónico denominado Comahue).

Se trataba de un dinosaurio corredor de 2,30 metros de largo y 1,20 de alto, que tenía las patas delanteras con forma de alas, aunque no se sabe si tenía plumas. El Unenlagia comahuensis, como fue bautizado por Novas usando las palabras mapuches unen (mitad) y lagia (pájaro), se parecía a los velocirraptores que Steven Spielberg hizo famosos en Parque Jurásico.

Sitio de excavación donde se encontro la Unenlagia paynemili

Sitio de excavación donde se encontró la Unenlagia paynemili

Posiblemente así era en vida el Unenlagia

Unenlagia caminaba sobre dos patas apoyando sólo los dedos, provistos de poderosas garras. No podía elevarse porque era muy pesado y sus alas en mutación eran cortas. Pero aleteaba y con eso se ayudaba para tomar velocidad: no caben dudas que era un cazador, que se estima que en la adultez midió dos metros con treinta centímetros de largo y un metro con veinte centímetros desde el piso a la cabeza. Bien podría decirse que este dino-pájaro desarrollaba algo parecido al carreteo de un avión. Del Unenlagia que identificó Fernando Novas se encontraron 22 huesos: entre ellos parte del cráneo, vértebras, fémur (esbelto y largo), piezas de la cadera y la escápula.

De todos modos la importancia del descubrimiento radica en que la Unenlagia sería el dinosaurio más parecido a un ave que se conozca. Según Sebastián Apesteguía, colaborador de Novas en las tareas de búsqueda, "este hallazgo aporta un eslabón en el conocimiento de la cadena evolutiva, entre el Archaeopteryx, que es prácticamente un pájaro, y los llamados dromeosáuridos, como los velocirraptores y los deinonicus, animales parecidos a las avestruces. Podría decirse que Unenlagia es el hermano mayor de las aves."

El Unenlagia cubrió la brecha que existía entre el ave más antigua del período Jurásico (Archaeopteryc) y los terópodos (carnívoros) más cercanos del Cretácico. Un reptil en mutación a pájaro y casi listo para volar; es decir una prueba más de la teoría que indica los descendientes de los dinosaurios están entre nosotros, en vuelo o entre los árboles.

Contaba con características propias del Velocirraptor como ser principalmente su gran garra en las extremidades inferiores. Se cree que contaba con un leve antecesor de los picos actuales pero con dientes como los otros dinosaurios. Estos últimos no le servían para masticar aunque si para desgarrar o romper.

La particularidad de esta especie con respecto a los otros reptiles es su postura de las articulaciones del brazo: estas le permitían al Unenlagia un movimiento del brazo mucho mayor y variado que a los otros dinosaurios. Esta especie contaba con la articulación del hombro levemente modificada, aparentando a la de las aves actuales. Al igual que el velocirraptor y que muchos depredadores de esa época, sus extremidades superiores terminaban en algunos dedos y por supuesto en el Unenlagia Comahuensis no era la excepción.

En el 2003, a unos 60 kilómetros de Sierra del Portezuelo (lugar donde se encontro el Unenlagia comahuensis) , un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Comahue (UNC) termina de identificar los fósiles de otro ejemplar de Unenlagia, una de las criaturas más fabulosas que se hayan identificado en el período Cretácico. Es el segundo que se conoce en el mundo y también está en Patagonia. Los restos fueron rescatados en el yacimiento devenido en centro de estudios paleontológicos de Los Barreales. A este último ejemplar se lo ha bautizado con el nombre de Unenlagia paynemili. La especie paynemili refiere a la comunidad Mapuche Paynemil, poseedora de los terrenos donde se encontraron sus restos.

Fuentes:

www.proyectodino.com.ar

www.rionegro.com.ar

www.clarin.com.ar